Heciel Nieves Bonilla, Editor Adjunto de Noticias
La ciudad de Richmond intenta arreglar su atraso en arreglos al sistema municipal de aguas con múltiples proyectos tras problemas continuos de distribución y una crisis de agua que dejó a cientos de miles de personas sin agua potable en enero.
El 6 de enero la mayoría de residentes de la ciudad y muchos en los condados circundantes se quedaron sin agua potable, y luego sin cualquier tipo de agua, después que un apagón durante una tormenta de nieve inundó la planta de tratamiento de aguas en Richmond y derrumbó su sistema TI.
El alcalde Danny Avula le envió una carta al gobernador Glenn Youngkin el 8 de octubre pidiendo $80 millones en fondos estatales, dividido entre los siguientes dos años fiscales. El dinero apoyará mejoras de capital al sistema municipal de aguas mientras “minimiza la necesidad para más aumentos a la tarifa,” según la carta.
Avula le dijo al CT que la carta también incluye una lista de inversiones capitales necesarias junto a la suma fija, y que esas ideas han sido “vetadas por la región.” Avula ha coordinado con el Grupo Regional sobre la Estrategia de Agua Potable — cuyo incluye los gobiernos de Richmond, Chesterfield, Hanover y Henrico.
“Si nos reportamos entre sí con regularidad,” dijo Avula. “Y entonces, a esta etapa, miramos adelante a que el gobernador convoque un grupo con nosotros para hablar sobre cómo crear apoyo, y con suerte que el gobernador ponga una inversión en nuestro plan de tratamiento de agua en el presupuesto.”
Los $80 millones que pidió Avula dependen de la aprobación de la Asamblea General de Virginia y del gobernador. Aunque Youngkin someterá una propuesta de presupuesto a la Asamblea General en diciembre, no le dará la aprobación final en la primavera. Esa tarea se le dejará a quien sea electa la siguiente gobernadora.
Owen Martin, un residente local, estuvo entre muchos residentes de Richmond que enfrentaron problemas con el agua en enero. Duda que los planes para arreglar el sistema se lleven a cabo.
“La crisis del agua fue terrible,” dijo Martin. “Muchos restaurantes cerraron, definitivamente recuerdo hervir mucha agua. Ajá, mediocre. ¿Se arreglara? Probablemente no. ¿En verdad esos $80 millones irán a arreglar eso? Ya veremos.”
Ya la ciudad ha asignado mas de $190 millones de los anos fiscales 2022-2026 al mantenimiento y la mejora de los sistemas de agua pluvial, aguas residuales y distribucion de agua, segun su plan de mejoras de capital.
Esto incluye aumentar la “capacidad de tratamiento en tiempo lluvioso” en la planta de tratamiento de aguas residuales en la ciudad al igual que proyectos para mejorar el drenaje en Shockoe Bottom y Battery Park.
Scott Morris, el director del Departamento de Utilidades Públicas, compartió un borrador para un plan de diez años para arreglar y mantener la planta de tratamiento que incluye metas de aumentar fuentes secundarias de energía y reemplazar infraestructura vieja desde ahora a 2027.
El mantenimiento de utilidades públicas en Richmond — tal como el agua y aguas negras — se pagan a través de cuentas de utilidades e impuestos a la propiedad. Los propietarios individuales pagan una porción desproporcionada de los costos debido a la cantidad alta de lotes en Richmond que son propiedad pública, según Samuel Parker, un reportero para Richmond Times-Dispatch que ha cubierto el sistema.
“[La ciudad] tiene tantos inmuebles libres de impuestos porque aquí está el gobierno estatal, porque aquí está VCU, está constantemente sin efectivo,” dijo Parker. “Depende enteramente en propietarios con hogares unifamiliares para gran parte de sus ingresos … El gobierno estatal tiene muy poco compromiso con la ciudad en cuanto a cuentas de utilidad e impuestos a la propiedad. Y creo que la ciudad podría argumentar que ya es hora de cobrar.”
La planta de tratamiento de aguas principal de Richmond tiene más de 100 años, según la página web municipal de utilidades públicas, y aunque ha sido mejorada y expandida, su edad hace más difícil mantener su atraso de arreglos comparado a sus localidades circundantes.
Además de eso, los condados circundantes están entre los mayores clientes de agua, y ellos dependen de la infraestructura envejeciente de la ciudad para gran parte de su provisión.
Richard Meagher, un profesor de ciencia política en Randolph-Macon College y anfitrión del podcast ‘RVA’s Got Issues’, dijo que la crisis refleja un problema nacional de falta de inversion en la infraestructura.
“La pedida del alcalde Avula al gobernador refleja una realidad desafortunada — al gobierno local le faltan los recursos para atender a las mejoras necesarias, y mucho menos el mantenimiento regular,” dijo Meagher. “Si vamos a abordar nuestra crisis de infraestructura, absolutamente necesitaremos depender de fondos estatales y federales.”
Meagher dijo que el alcalde ha tomado acción ante los mejoramientos inmediatos desde enero, y no anticipa que lo que pasó en enero se repita este invierno — pero advirtió que eso “no significa que no habrá otra crisis de infraestructura en nuestro futuro.”
Traducido por Heciel Nieves Bonilla.
