Heciel Nieves Bonilla, Editor de Noticias
“[En español] Siento que he descubierto que [Richmond] necesita muchos cambios. Y que hay mucha necesidad afuera. Y antes cuando recientemente vine yo no podía ver eso tampoco, porque normalmente cuando llegamos nos imaginamos en un trabajo, en horas extensas, y no vemos eso.”
Esa es la experiencia de la residente de Richmond Claudia Leolo, capturada en el Proyecto de Testimonio Oral ‘Latino Virginia’. Este involucró llevar a cabo más de 140 entrevistas con residentes de Virginia quienes comparten un origen o una herencia en latinoamérica.
Los líderes de la investigación fueron la profesora titular de sociología en VCU Gabriela León-Pérez y el profesor titular de historia Daniel Morales.
León-Pérez dijo que su meta principal con las entrevistas fue disipar mitos y estereotipos sobre la migración latinoamericana.
“En algunos casos si, es debido a mejores oportunidades económicas, pero también puede ser para la reunificación de familias que han sido separadas, puede ser debido a violencia doméstica en el país de origen, o para mejores oportunidades educacionales,” dijo León-Pérez.
La investigación se profundiza en la identidad y diversidad de experiencia
Virginia fue el hogar de más de 1.19 millones de residentes inmigrantes en el 2024 según el Instituto de Política Migratoria, más que el doble del año 2000. Los inmigrantes forman un 13.5% de la población total del estado.
Una pluralidad de 34.4% de estos fueron de “origen Latino.” El 11.6% de la población total del estado fue Hispana o Latina en el 2025 según el Censo de EE.UU. — más de un millón de personas, muchas de ellas nacidas en Virginia. Son el tercer grupo más grande del estado designado por el Censo.
León-Pérez dijo que sus observaciones de los entrevistados coinciden con estudios que indican que los migrantes de primera generación tienden a identificarse mayormente con su país de origen, mientras que las personas que nacen en los Estados Unidos tienden principalmente a tomar la identidad de “Latino.”
“Es una identidad que solo existe en [Estados Unidos de] América,” dijo León-Pérez. “Porque fuera de EE.UU. eres Colombiana, eres Mexicana. No hay este término hasta que vienes a los EE.UU. y te agrupan a este grupo más amplio que como que combina a todos de latinoamérica.”
León-Pérez añadió ella misma a la historia inmigratoria de Virginia cuando se mudo al estado para trabajar en VCU, tras graduarse de la universidad en México y lograr su doctorado en Nashville. Se ha sentido bienvenida en el estado — sin embargo, algunas de las experiencias personales de los entrevistados discrepan.
“Estoy hablando con mi hija por teléfono en español y escucho a esta señora quejándose: ‘estoy tan cansada de escuchar a esta gente hablar en español, ya está,’” le dijo la entrevistada Giselle Rosas a los investigadores. “‘¿Por qué no vuelven a su país?’”
Sobre la historia de Virginia: ¿Quién puede participar?
Morales dijo que el pasado de Virginia se puede entender como una lucha sobre quién puede y quién no puede participar en la vida política.
La declaración de Thomas Jefferson que “todo hombre es creado igual” fue seguida por peticiones de parte de los múltiples grupos que se excluyeron de la aplicación original — es decir, hombres blancos, europeos y con tierras — para que el estado hiciera cumplir esa promesa, según Morales.
Las conversaciones sucesivas sobre la representación política de los blancos pobres, hombres afroamericanos, mujeres y otros grupos fueron definidas por ocurrencias en Virginia — en específico la lucha para los derechos civiles de afroamericanos, la cual incluyó las revueltas de Nat Turner y de Gabriel, gran parte de la Guerra Civil de EE.UU., los éxitos breves de los Redentores y la llegada del Jim Crow, según Morales.
Después que la Ley de Derechos Civiles expandió los derechos políticos en los años sesenta, la inmigración desde todo el mundo hacia Virginia se expandió rápidamente.
“Es el mismo tipo de lucha como de, ‘esta gente ha llegado, ¿son nuestros vecinos o no lo son?’” dijo Morales. “¿Son nuestros iguales o no?”
A través de grabar las experiencias específicamente de inmigrantes Latinos, Morales se dio cuenta que había bajo estimado hasta qué punto la migración hacia Virginia era el resultado de las consecuencias de la política exterior de los Estados Unidos.
“Virginia es uno de los pocos lugares donde centroamericanos son la mayoría [de Latinos],” dijo Morales. “Debido a eso, hay mucha gente que viene tras mucha guerra y trauma y violencia, y eso es parte del trasfondo histórico de por qué vinieron.”
Líderes comunitarios hablan de su pasado y el futuro de Virginia
Estas experiencias no son universales: Morales dijo que más o menos dos de cada tres Latinos son nacidos en los Estados Unidos. Los inmigrantes y los Latinos nacidos en EE.UU. ambos se enfrentan a exclusión histórica — pero también a oportunidades para acción política.
Rosalia Fajardo ha servido en varias juntas multiculturales en el estado y es la directora de colaboraciones estratégicas en una organización sin fines de lucro que se enfoca en discapacidades.
Ella dijo que escogió inmigrar a Arlington con su familia por su multiculturalidad, y decidió involucrarse en liderazgo comunitario para cubrir una necesidad para el bilingüismo con español.
“Los Latinos y los inmigrantes se deben entender como una potencia poderosa en la historia y el desarrollo continuo de este estado,” declaró Fajardo al citar como evidencia el rol de los mismos en el crecimiento de empresas menores y de la agricultura. “En cada sentido, los Latinos y los inmigrantes no están a las márgenes de la historia de Virginia — somos fundamentales a su prosperidad, su fuerza laboral y su futuro.”
Fajardo dijo que los inmigrantes continúan presionando para mejoras, incluso para tuición estatal para estudiantes recibiendo Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), sueldos mínimos aumentados y permisos de conducir para no-ciudadanos estadounidenses.
“Nuestra comunidad le recuerda a Virginia que la inclusión no es solo una idea, es una práctica,” dijo Fajardo.
Liliana Castillo es la directora de administración del Centro Sagrado Corazón de Richmond, una organización sin fines de lucro afiliada con la iglesia católica que ofrece entre sus servicios clases de inglés como lengua segunda (ESL) y de GED, clínicas de salud y servicios migratorios.
Castillo escribió que ella misma empezó su trayecto en el estado en 1987, tomando clases de ESL en la escuela secundaria Freeman, en Henrico. Encontró que los mentores son críticos para establecerse en el estado.
“Las organizaciones comunitarias tienen un rol crítico en ese proceso,” dijo Castillo. “Con frecuencia sirven de puente entre los recién llegados y la comunidad más amplia.”
Castillo tomó nota que muchas veces las organizaciones comunitarias intervienen para cumplir las necesidades de los residentes de la ciudad, entre ellas comida, vivienda y dificultades con empleo — pero permanecen barreras estructurales más profundas para los residentes Latinos.
“A menudo la asequibilidad de viviendas determina dónde pueden vivir las familias, cosa que por su parte afecta el acceso a escuelas de calidad,” declaró Castillo. “Las desigualdades de salud también son un problema, ya que muchas familias ponen prioridad a las necesidades inmediatas como vivienda y comida sobre el cuidado preventivo. A pesar de estas dificultades, los residentes Latinos de Richmond continúan hacia adelante con resiliencia.”
Donde encontrar el proyecto
El proyecto de testimonio oral fue pre-estrenado recientemente en un simposio de investigaciones en el Museo de Historia y Cultura de Virginia, el cual continúa marcando el aniversario 250 de la declaración de independencia de EE.UU. con presentaciones sobre inmigrantes. Esto incluye el evento “Intersecciones de la Mancomunidad” en cual Latinos y otros inmigrantes a Virginia compartieron artes tradicionales.
La investigación se promoverá al público en un evento en septiembre según VCU News. El Centro Sagrado Corazón tiene planes de auspiciar un evento el 15 de septiembre, el primer día del Mes de la Hispanidad, para compartir más relatos que coleccionó el proyecto de testimonio oral.
Más entrevistas se harán públicas y visibles en septiembre en la página del proyecto en el Compás de Académicos.
Traducido por Heciel Nieves Bonilla.
