Erika Vasquez, Escritora Contribuyente
Una ley nueva que permitiría que los estudiantes universitarios donen créditos de su plan de comidas sin usar paso por el senado de Virginia el mes pasado. Es la última pieza de un grupo de propuestas legislativas que buscan atender al hambre estudiantil.
La propuesta añadiría al programa de ramo para “despensas de campus libres del hambre” (Hunger-Free Campus Food Pantry Grant Program en inglés), una iniciativa consagrada en ley el año pasado para financiar bancos de alimentos en y alrededor de campus universitarios.
La propuesta fue introducida por la senadora Danica Roem, D-Manassas, la cual se conoce por auspiciar legislación para “alimentar a niños hambrientos.” Renombra el programa y expande las calificaciones necesarias para que una universidad reciba el ramo de “campus libre del hambre”.
Las universidades que reciben el estatus “campus libre del hambre” que tienen servicios de plan de comidas, tal como VCU, se verían requeridos a establecer programas para compartir créditos de planes de comidas mientras continúan sus programas de despensas de comidas en el campus.
Los estudiantes podrían donar sus créditos de plan de comidas voluntariamente para que se distribuyan a ser usados por otros estudiantes en cafeterías o despensas de comidas en el campus, tal como el VCU Ram Pantry. Los créditos donados también se podrían usar por despensas de comidas en el campus para ayudarse a sí mismos.
La ley deja responsable a las instituciones de desarrollar procedimientos para el programa, incluyendo cómo los estudiantes pueden donar y recibir sus créditos de plan de comidas.
Un portavoz de servicios alimenticios en VCU negó una petición de comentarios en cuanto a su perspectiva del programa de donación de créditos y a cualquier dirección hacia sus estudiantes que no puedan usar sus créditos, y dijo que la universidad normalmente no da comentario sobre legislación pendiente.
La ley fue propuesta para crear soluciones sostenibles para atender a las necesidades alimenticias básicas en los campus universitarios, aumentar la conciencia de los servicios ofrecidos en los campus que atiendan a la inseguridad alimentaria, y construir colaboraciones estratégicas a nivel federal, estatal y municipal para atender a la inseguridad alimentaria.
La inseguridad alimentaria entre estudiantes universitarios es un problema naciente de salud pública. Alrededor de 23% de estudiantes universitarios en los EE.UU., o 3.8 millones, experimentaron inseguridad alimentaria el 2020 según un artículo de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de los EE.UU (U.S. GAO).
Un estudio científico del 2022-2023 en VCU declaró que alrededor del 35% de los 30,000 estudiantes de pregrado y de posgrado en la universidad tenían inseguridad alimentaria. Los investigadores encontraron vínculos entre el desempeño físico, mental y académico y la inseguridad alimentaria.
La inseguridad alimentaria estudiantil es un problema de equidad que impacta a muchos estudiantes, pero los estudiantes de grupos poco representados o de trasfondos de bajo ingreso generalmente experimentan esta dificultad a un nivel aumentado, según el Laboratorio Nacional de la Medicina.
El estudiante de farmacias de primer año Jason Ip dijo que ha compartido créditos con otros estudiantes antes — aun sin el programa sugerido.
“Solo quiero asegurarme de que mis amigos tengan algo de comer en este momento ya que algunos de mis amigos también no están en el plan de comidas y obtener comida es un poco inconveniente durante horas escolares y entre clases,” dijo Ip.
Ip mencionó adicionalmente que la ley haría que compartir créditos sea más conveniente, ya que los estudiantes actualmente tienen que compartir su identificación estudiantil física entre sí para usar los créditos entre sí.
“Simplemente es más conveniente ya que no tendrás que estar con ellos para usar créditos por ellos, si implementaremos un sistema en cual podemos enviar créditos fácilmente para que obtengan comida para sí mismos, haría las cosas mucho más fluidas,” dijo Ip.
Algunos estudiantes dijeron que deseaban que algo similar a la ley hubiese sido implementado anteriormente.
“Macho, eso como que no es justo,” dijo Mai Nguyen, una estudiante de ciencias de la computación de cuarto año. “En mi primer año, algunos de mis compañeros principiantes no cenaban fuera mucho, ya que o no les gustaba la comida o en vez preferían guardar sus créditos y cocinar, osea al final del semestre, todavía tienen muchos créditos restantes en sus cuentas.”
Nguyen dijo que aprobar la ley es una gran oportunidad.
“Me alegra que se está convirtiendo en algo, pero desearía tener la oportunidad de usarlo, pero va hacia los pasos correctos, osea no voy a quejarme mucho,” dijo Nguyen.
La ley de donación de créditos ha sido referida al comité de la cámara de delegados, y puede que la cámara más adelante en esta sesión. Se espera que la Asamblea General se aplaze en marzo. La fecha límite para que la gobernadora firme o decida vetar cualquier legislación es el 25 de mayo.
